Los huevos rotos con chistorra son uno de los platos más representativos e icónicos de la cocina española. Su arrollador éxito reside en la sencillez extrema de sus ingredientes y el punto óptimo de elaboración.
En el restaurante El Ancla del Lago consideramos que hacer de forma sublime lo sencillo es lo que marca la diferencia entre un plato corriente y una experiencia gastronómica sensacional. A continuación, te revelamos la receta que seguimos en nuestra cocina para lograr un resultado espectacular y cremoso en casa.
Pela y corta las patatas en rodajas de grosor medio (estilo panadera). El gran secreto de nuestros chefs radica en confitarlas en abundante aceite de oliva virgen extra a fuego medio-bajo hasta que estén tiernas, y al final, subir la temperatura a fuego fuerte un par de minutos para darles un ligerísimo toque exterior crujiente pero manteniendo el interior blando y meloso. Retira y escurre bien sobre papel absorbente, sazonando al gusto.
Corta la chistorra en trozos medianos y cocínala a fuego medio en una sartén sin añadir aceite, ya que la chistorra soltará su propia grasa rica. Saltéala hasta que esté tierna y crujiente exteriormente. Escúrrela bien, reservando un hilito de su aceite rojo para regar al final.
Fríe los huevos en aceite bien caliente. La clave para unos huevos rotos es que la clara esté cuajada y con puntilla en los bordes, pero la yema debe quedar completamente líquida. Retíralos con cuidado.
En un plato o fuente caliente, haz una cama generosa con las patatas melosas. Distribuye la chistorra crujiente por encima y culmina colocando los huevos fritos en la cúspide. Rompe los huevos con la ayuda de dos tenedores delante de tus comensales, permitiendo que la yema líquida y el aceite rojo de la chistorra inunden y unifiquen las patatas. ¡Sirve inmediatamente!